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Hemorroides durante el embarazo y el postparto

Ay… qué post más “glamouroso” tengo después de una semana sin escribir…  Aqui, ante los millones y millones (jejejeje) de personas que leen este blog, os cuento que yo las sufrí.  Es un problema de lo más común durante el embarazo y el postparto, así que me he atrevido a contar mi experiencia por si alguna mamá le ayuda. El problema se produce por la congestión y dilatación de las venas del canal anal. Durante el embarazo, por el crecimiento uterino aumenta la compresión de estos vasos lo que favorece la aparición y empeoramiento de las hemorroides. Además, el estreñimiento propio del embarazo por los cambios hormonales y el tratamiento de hierro, la disminución del trabajo de la musculatura abdominal y la presión de la cabeza del feto, dificulta el desplazamiento de la materia fecal. Desde mi experiencia, (las sufrí durante el embarazo y el postparto y la verdad es que son un infierno….) os recomiendo estas cosillas que me fueron muy bien: evitar las especias, combatir el estreñimiento con dieta ligera y bebidas abundantes (es recomendable consumir hasta dos litros al día) y ejercicio moderado ( en yoga practiqué ejercicios de eliminación que me vinieron fenomenal, consultar a vuestr@ profe) . Es muy bueno los zumos de frutos rojos, el melón, la papaya, el kiwi. Me fue muy bien añadir semillas de lino a los yogures. También es importante que mantengáis una higiene estricta en la zona afectada. Durante el embarazo, el postparto y la lactancia no es recomendable usar cremas (Mi matrona me dijo que no usase Hemoal) Si consultáis en vademecum.es (una web de consulta de medicamentos que os recomiendo) o miráis el prospecto, veréis que pone que no es recomendable su uso durante la lactancia y el posparto por riesgo de absorción. Yo le pregunté a mi matrona una alternativa y también a una enfermera en el hospital, y ambas coincidieron en aconsejarme la crema AVENOC. La probé y la verdad es que me funcionó estupendamente. ¡Espero que con estos consejillos estéis mejor! Se admiten más consejos para compartir con otras mamis. ¡Gracias!

 

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Gafas después del parto

Esto que os voy a contar no sé si es coincidencia o si realmente hay estudios que confirman que durante el embarazo y tras el parto, las mujeres pueden sufrir trastornos en la visión. ¿Alguien lo sabe? Recuerdo perfectamente que tras dar a luz, no veía bien. Intentaba responder los mensajes de felicitación y la vista se me nublaba hasta el punto que me era imposible escribir bien los sms. Lo achaqué al cansancio y la alteración hormonal. Luego, cuando me incorporé al trabajo, “veía” que cometía fallos tontos  al editar los textos. Además, tuve varios episodios de vértigos (un completo…) Así que opté por revisarme la vista y el resultado: ¡una dioptría en cada ojo! La verdad es que estoy encantada con mis gafas, por fin veo bien Si alguien sabe del tema, me encantaría que nos explicara. ¡Gracias!

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Sobre suelo pélvico y vida sexual después del parto…

En Saber Vivir han hablado de los problemas sexuales haciendo hincapié en el suelo pélvico, que se debilita, por ejemplo, después del parto. Mostraron cómo hacer  ejercicios para fortalecerlo. Tammbién se explicó la relación entre sobrepeso y el apetito sexual. (Os dejo el enlace, es A PARTIR DEL MINUTO 28)

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-manana-de-la-1/saber-vivir-04-05-12/1394982/

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“La bañera produjo el mágico efecto de calmarme”. Rocio dio a luz a su hija mediante un parto en el agua

Mi compi de yoga ha tenido la amabilidad de contarme cómo fue su experiencia. Las dos esperamos que su testimonio ayude a futuras mamás (por si están barajando esta opción) a tener una imagen más cercana y accesible sobre este tipo de parto natural. ¡Muchas gracias, Rocio!

Desde que me hablaron de los partos en el agua, es una opción que siempre me había atraído. Sin embargo dudaba de si llegado el momento tendría los medios y la presencia de ánimo de llevar a cabo algo que se sale de lo corriente y que, por otra parte, sucede en un momento en el que estás especialmente sensible. No obstante una vez conocí a la que ha sido mi ginecóloga desde entonces, mis miedos se disiparon y sentí que estaba haciendo lo mejor para Jimena (mi hija) y para mí.

Rocio embarazada... ¡Qué guapa!

Rocio embarazada… ¡Qué guapa!

¿Qué clínica elegiste? ¿Cómo fue tu relación con los médicos?

Como he comentado, mi ginecóloga (Gaia Zocchi) y su equipo de la clínica La Milagrosa son excelentes. No sólo son unos profesionales como la copa de un pino, sino que además me hicieron sentir ese apoyo y ese cariño tan fundamentales en un momento en el que estás totalmente vulnerable y necesitada de afecto como es el parto. Sin embargo se notaba que estas experiencias pioneras todavía son algo raro y nuevo, un pequeño reducto en un Hospital que funciona de otra forma totalmente distinta.

Cuénta cómo se desarrolló todo…

Ante todo, mi parto fue laaaargooo… No, no es cierto. Ante todo fue mágico, hermoso. Tengo un recuerdo imborrable de esas horas en las que vino Jimena al mundo. Empecé con contracciones a las 10 de la noche de un sábado, y no ingresé definitivamente en La Milagrosa hasta las 11 de la noche del domingo… como digo, una larga espera… Pero una vez allí, todo empezó a acelerarse…  Al poco de ingresar, aconsejada por la matrona me dí una ducha relajante y después fuimos a la salita en la que iba a dar a luz. A diferencia de los partos convencionales, en los naturales, o por lo menos en los partos con Gaia, todo sucede en la misma habitación. La dilatación y el expulsivo. Sin cortes. De manera que no se rompe el ritmo en el proceso de parto, como en ocasiones ocurre cuando te desplazas a otro lugar para el expulsivo. Todo ello si no hay complicaciones adicionales, por ejemplo si tienen que practicar una cesárea,  te trasladan a un quirófano. He de decir que en mi caso conté con este recurso, y con todos los demás habituales en todos los partos (epidural, fórceps…). La diferencia es que en un parto natural estos medios se utilizan sólo si es estrictamente necesario, no a la primera de cambio. Ni mucho menos se programa la cesárea antes de comenzar si quiera las contracciones. Pues bien, en cuanto me introduje en la bañera sentí como los dolores de las contracciones remitían inmediatamente. A esas alturas, después de unas 26 horas de contracciones, ya eran bastante intensas. Pero la bañera produjo el mágico efecto de calmarme y darme por lo menos otras 3 ó 4 horas de dilatación que recuerdo como las más maravillosas… allí estuve acompañada por mi marido, por la matrona, y por la música previamente elegida por mí.  También me llevé algún objeto personal que me hizo sentirme más agusto… Estaba en penumbra y mi marido y la matrona se acercaban a mi lado cuando los llamaba, porque también había momentos en los que necesitaba estar a solas…. Fue tan hermoso que no lo puedo describir… Tengo que decir que el yoga me ayudó sobremanera con las contracciones!!! y también a mantener la concentración y a no asustarme… más tarde empecé a agotarme, y los dolores me asustaron. Sentí que todo se me iba de las manos y solicité la epidural. Ante todo, yo no quería un parto traumático. Había decidido dar a luz en el agua y de forma natural, a condición de que no fuera algo horrible que no querría ni recordar, pero de ninguna manera me iba a empecinar si veía que las fuerzas no me llegaban. Y así sucedió, después de unas 30 horas de contracciones me pusieron la epidural. Para ello tuve que salir de la bañera y enseguida todo el ambiente mágico se deshizo. Encendieron las luces de la sala, me pusieron en la camilla, quitaron la música… y entró el anestesista, al que yo no conocía. A partir de ahí, hubo alguna complicación porque Jimena se retrepaba en mi barriga, parecía que no quisiera bajar… Y yo aproveché los efectos de la epidural para reponer fuerzas para el expulsivo. Después de varios intentos, Gaia pidió la ventosa. Nuevamente Jimena se mantenía bien arriba. Gaia pensaba que venía con vuelta de cordón. El monitor daba lecturas raras, y no se podía esperar más. Prepararon el quirófano para practicarme una cesárea. Y nuevamente otro intento con la ventosa. Nada. A la tercera, cerré los ojos. Me concentré. Me dijeron que no podíamos esperar más. Literalmente, hablé con Jimena. Le dije: “Cariño, tienes que bajar… nos estamos jugando la cesárea. Baja, por favor….”. La siguiente comprobación, descubrieron que Jimena se había desplazado por fin hacia abajo. Y en tres empujones, estaba conmigo!!! A las que sois madres, no hace falta que os cuente lo que sentí cuando la pusieron en mis brazos, tan pequeña, tan calentita, tan húmeda y resbaladiza… Recuerdo que me preocupaba que se me escurriera entre los brazos, así que la apreté fuerte contra mí y le dí las gracias por haber venido al fin… Después, esperaron a que el cordón dejara de latir para cortarlo, lo cuál hizo mi marido. Posteriormente me enteré de que las cosas habían sido más complicadas de lo que yo percibí. Me encontré a mi marido agotado por los nervios y la incertidumbre…. Y es que, tanto Gaia como los matronos no dejaron de transmitirme la seguridad y la tranquilidad que yo necesitaba. Yo había estado protegida como en un nido, mientras a él le iban informando de las complicaciones que se iban presentando. Y es que mi parto, con cualquier otro ginecólogo, hubiera sido una cesárea…
¿Lo repetirías? Síiiiii!!!!

¿Qué beneficios tiene?

Además de la experiencia tan hermosa y feliz que os he intentado transmitir, el agua tiene unos efectos asombrosamente relajantes. Esto os lo digo desde la experiencia!!! Y con la relajación, la percepción de los dolores es totalmente distinta.. además te da la oportunidad de “vivir” ese momento tan especial, vivirlo a fondo, en la intimidad y el cariño que tanto necesitas, sin intervenciones indeseadas… Os puedo decir además, que Jimena empezó a mamar en la misma camilla en que nació, cinco minutos después, y a sus nueve meses sigue!!! Es una niña tranquila, juguetona y enorme… es un bebé feliz ¿será porque su nacimiento también lo fue?

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“Practicar yoga embarazada aporta una gran paz y conexión, que llega a nuestro bebé”. Feli, profesora de yoga prenatal.

Recuerdo la sensación de hacer yoga cuando Leo estaba aún en mi vientre, era un rato mágico rodeada de un aura especial. Durante mis clases compartí con mi profe la experiencia más importante de mi vida, quizá por ello y por que ella era la encargada de hacer sentir a las futuras mamás tantas buenas sensaciones, se ha convertido más que en una profe, en una amiga, una confidente. Así que he aprovechado esa confianza para que nos explique los beneficios del yoga para las futuras mamás y aquellas que acabamos de serlo.

Feli empezó a dar clases a grupos de adultos en el año 2001, ampliando también la enseñanza a grupos de personas mayores, que según ella fue una auténtica maravilla. Practicó yoga durante sus dos embarazos y siempre tuvo una sensación fantástica. A partir de su experiencia, buscó formación específica y tuvo la gran suerte de encontrarla estudiando en OMMA Prenatal la especialidad en Yoga Prenatal y Postparto. Hoy imparte clases a grupos específicos de Embarazadas y de Mamás y Bebés en Leganés.

¿Por qué montaste el taller de bebés y mamás y el de embarazadas? ¿fue idea tuya? ¿alguien te lo planteó?
Mi intención desde un principio era crear un espacio donde las mamás estuviesen cómodas y no hubiera que adaptarles la sesión, si estaban en un grupo con otras personas no embarazadas, sino que la clase fuera suya desde el principio al fin. El resultado es un espacio para convivir, donde son tan importantes los ejercicios como compartir nuestras experiencias, cómo nos está yendo la semana, si hay alguna alegría o miedo a compartir. La verdad es que lo pasamos muy bien, sentimos nuestro cuerpo, conectamos con nuestro interior, nos estiramos y relajamos, cantamos…

El grupo de Mamás y Bebés era una idea que estaba también rondándome la cabeza y que vi que estaba funcionando en Madrid, no en muchos sitios, la verdad, porque es algo que se está extendiendo poco a poco. La mamá en el postparto pasa por un período muy bonito e intenso, donde las emociones pueden fluctuar mucho, tejidas con el cansancio, la leche, unas cuantas sonrisas y unas cuantas lágrimas también. En mis postpartos eché en falta compartir con otras mamás la maternidad, el acogimiento de un grupo que está pasando por lo mismo que estás pasando tú, así que estoy muy contenta de que haya mamás que se sientan animadas a venir a clase a pasar un buen rato con sus bebés y a contar sus experiencias a otras mamás, es fabuloso. Antiguamente las mujeres se acogían de una manera más natural y se veían entre sí dando de mamar a sus hijos, criándolos; se aprendía de la experiencia. Ahora tenemos mucha información en internet, pero menos calor en ese sentido. El tipo de vida actual, que está cambiando poco a poco afortunadamente, no ha favorecido mucho este vivir natural. Grupos de mujeres, aunque no están excluidos los papás en las sesiones, son necesarios.

Compartir con otras mamás la experiencia de ser madre

¿Qué beneficios tiene el yoga para las futuras mamás?  Los Beneficios del Yoga para las futuras mamás son muchos. El Yoga nos ayuda a conectar con nuestro interior, a abrir nuestras puertas interiores y sentir ese universo profundo y auténtico que está en nosotras. Practicarlo embarazada nos aporta una gran paz y conexión, que llega a nuestro bebé. La vivencia del embarazo puede cobrar más intensidad y alegría.
A nivel anatómico nos ayuda a reajustar la columna vertebral, que cambia constantemente. Nos aporta estabilidad y flexibilidad a la pelvis. Nos regula también sistema endocrino y nervioso. Alivia dolencias como la ciática.
¿Cuáles son los miedos más comunes entre las embarazadas? El miedo más común en las embarazadas es si su bebé se está desarrollando adecuadamente, si todo va bien. Están muy pendientes de si se mueve o no, de verle en las ecografías, de alimentarse bien. Casi todas las mujeres deciden cuidarse más al quedarse embarazadas. A medida que avanza el embarazo, el miedo que aparece de manera más insistente es el miedo al parto. Lo hablamos bastante en clase y viene bien hacerlo. Es natural sentirlo, lo importante es saber lo que queremos, para poder ir más tranquilas cuando llegue el momento y conectar, siempre conectar con nuestro interior, con nuestra repiración, con nuestro cuerpo que, si lo dejamos, sabe perfectamente qué es lo que tiene que hacer.

¿Qué asanas son las más recomendables durante el embarazo? Hay muchas asanas: el gato, el sastre, ejercicos de movilidad circular en ocho con la pelvis… Aquellos que nos permitan respirar mejor y dar estabilidad y flexibilidad a la pelvis.
Es muy recomendable cantar durante el embarazo. En clase cantamos todos los días, pero es también muy aconsejable introducirlo en nuestra vida cotidiana. Cantar para relajar la pelvis, que la vibración llegue a nuestro peque. La boca y la pelvis están muy relacionadas.

¿El yoga ayuda a recuperar la figura después del parto? ¿cuándo se puede empezar a practicarlo? Hay mamás que recuperan enseguida su figura después de parir,  aunque una gran mayoría no, y no pasa nada. Estamos criando a nuestro peque, es natural que nuestro cuerpo haya cambiado, toda nuestra vida ha cambiado. Ya habrá tiempo para recuperarla y hacer dieta; mientras se da el pecho no es lo más aconsejable. Es importante cuidarse en la medida que se pueda y tener una dieta saludable. El Yoga puede ayudar en el sentido de que equilibra nuestro sistema nervioso y hormonal y en muchas ocasiones no comemos para el cuerpo, sino que comemos para el alma.

Se puede empezar a practicarlo, para partos vaginales, a partir de la 4ª o 6ª semana. Si es cesárea unas dos semanas más tarde. Pero esto es lo que se aconseja a nivel genérico, en la práctica, las mamás vienen cuando en realidad lo necesitan. Hay mamás que han venido a los 15 días, otras al mes o mes y medio, que es cuando se sienten ya más seguras. En realidad, es un espacio para compartir y el hecho de salir de casa y estar con otras mamás ya es suficiente, aunque ese día no puedan hacer muchos estiramientos.

Recomienda algún libro, disco relajante a las futuras mamás y a las mamás recientes: Para el Yoga y el embarazo recomiendo el libro de Janet Balaskas “Yoga, Embarazo y nacimiento”( Ed. Kairós), que es una maravilla. Explica asanas y aspectos del embrazo desde un punto de vista muy interesante. También el de “Yoga para el Embarazo” de Wendy Teasdill. (Edit. Gaia).

Para Mamás y Bebés, el de “Toga para Bebés” de Françoise Barbira Freedman (Ed. Gaia). En cuanto a literatura, es muy bonito el de Anita Diamant “La tienda roja”, que es estupendo para ver cómo las mujeres hebreas compartían su vivencia de la feminidad y la maternidad.

En cuanto a música, hay muchos. Rosa Zaragoza tiene un disco muy bonito que se llama “Nacer, renacer”, cuaquiera de nanas. Yo voy muchas veces a la Biblioteca y saco música maravillosa del apartado de infantil. También cualquier disco de musicoterapia, sonido de ballenas y delfines…

PARTO, TIPS DE MAMI

Mi matrona, esa gran desconocida…

Es una pena, pero para mi la figura de la matrona no ha sido nada importante ni durante el embarazo ni el parto ni el puerperio. Sólo la visité dos veces durante los nueves meses de embarazo, sin contar las clases de preparación al parto (las dejo para otro post por que tienen chicha). La cita (sobre el tercer mes) fue muy fría: me tomó la tensión, me peso, me dio la canastillas de la Comunidad de Madrid y unas fotocopias sobre hábitos alimenticios y ejercicios para hacer durante el embarazo. No la volví a ver hasta el septimo mes de gestación (pedí yo la cita para ver cuándo eran las clases de preparación al parto). Yo pensaba que las matronas eran una especie de psicólogas para esos miedos que nos entran en el embarazo, un apoyo durante el parto y una “amiga” en los bajones del puerperio, pero en mi caso fue totalmente prescindible. Lo ideal sería que la misma matrona llevara todo tu embarazo, asistiera el parto y luego te tratara después, pero según está la sanidad pública es pedir un milagro. Por supuesto que, para cualquier duda, hay que recurrir a ellas que son las profesionales, pero yo aprendí mucho más consultando buenos libros, hablando con amigas madres y navegando por blogs que con los “consejos” de mi matrona (insisto, es sólo mi experiencia). ¿Qué tal vuestra relación con la matrona? ¡Espero que sea/fuera mejor que la mía! Contad, contad…

PARTO, TIPS DE MAMI

Cesárea también es parir

Hoy me duele la cicatriz, ya hace casi cinco meses que “adorna” mi tripota y todavía me cuesta un poco mirarla. No quería que me hicieran una cesarea, ¡yo quería tener un parto natural! y, aunque ahora ya me da igual, los primeros días después del parto me sentí culpable por no haber “sabido” parir. Qué sí, que lo importante es que mi peque naciera sin problemas, pero no poderle coger durante cinco días porque casi no podía andar erguida fue duro, muy duro. No sé que falló, supongo que ser chiquitaja puso las cosas difíciles a mi bebé de 3.400 kg… Después de vivir esta experiencia, me parece muy injusto (y creo que es algo que podemos cambiar) que los padres no puedan estar contigo en la intervención. Mi chico me contó que fue muy frío entrar solo en una sala y que el médico le dijese: éste es tu hijo. Yo le eché mucho de menos, después de 20 horas juntos, me parece fatal que no estuviera conmigo. Desde aquí revindico un cambio para que las mujeres que tengan que pasar por una cesarea  lo puedan hacer agarrando fuerte la mano de su pareja.

proyecto artístico compuesto por una treintena de fotografías de mujeres con cicatrices de cesáreas acompañadas de breves testimonios sobre las diversas experiencias que esta intervención ha supuesto para las madres.

BABY, PARTO

Taller de reflexología podal para el postparto y puerperio

Me ha pasado una compi de yoga este taller en Madrid que os puede interesar: tiene como objetivo que las mamás aprendan a relajarse en unos pocos minutos, a favorecer la eliminación de dolores de espalda, mastitis, estreñimiento, dolor perineal, hemorroides… que, como todas sabemos,  pueden aparecer tras el parto. Además, claro, de tomar conciencia de nuestros pies y su capacidad de potenciar la salud y el equilibrio.

Se dará una pequeña charla explicativa, se expondrán dudas, preguntas y por último se masajearan los puntos reflejos del pie, atendiendo a las necesidades de cada una.

El taller se impartirá el 14 de diciembre en Entre mamás (www.entremamas.org)
Duración: hora y media
Precio: 20€ Máximo 6 mamás
Reservas en info@entremamas.org o 646 518 166 ( Claudia )
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Yoga para afrontar el parto

Inauguro el blog con una recomendación para todas las futuras mamás: ¡Practicar yoga durante el embarazo! Ese ratito de relax conectando con tu cuerpo, asimilando los cambios que se están produciendo en él, sintiendo en la intimidad a tu bebé… te ayudará a llevar un embarazo feliz y a estar más preparada para el parto. Las asanas que se practican en este tipo de yoga ( En Leganés, os recomiendo la Asociación Agualuna) ayudan a que tu cuerpo y tu mente estén en equilibrio para afrontar mejor el momento que “todas” tememos. Yo no hubiera podido controlar tan bien las contracciones si no hubiera sido por los ejercicios de respiración que practicábamos en las clases de yoga. Más adelante, intentaré entrevistar a mi profe para que nos explique todos los beneficios que aporta esta disciplina a las futuras mamás.

¿Practicaste/practicas tú algún deporte o hiciste/haces alguna terapia o taller durante el embarazo?  Cuéntanoslo, quizá a alguna futura mami le sea útil.