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Un político decidirá por nosotr@s

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz–Gallardón, prevé una inminente reforma de ley de interrupción del embarazo que incluirá la prohibición de abortar cuando el feto sufre malformaciones graves. De verdad que no se trata de algo político, ni ideológico, ni religioso… Simplemente me parece que con esta modificación de la ley vamos para atrás ( En 1976 se practicaron en España 300.000 abortos clandestinos… Veremos a ver qué ocurre ahora. Se quieren cargar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo,  una de las conquistas más importantes en relación a los derechos de las  mujeres. La OMS demuestran que los países con leyes más restrictivas no reducen los abortos. Alemania, Grecia, Holanda y Austria disponen, desde hace décadas, de leyes de plazos.). Opino que es una prohibición al derecho a ELEGIR tanto de las mamás como de los papás. Creo que es vital poder decidir, tener la opción de poder tomar una decisión. Como dice el ginecólogo Ramón Carreras, «Suspender ese derecho dejaría sin sentido todos los avances científicos en diagnóstico prenatal» Me pregunto por qué esta decisión la ha tomado el ministerio de justicia y no el de Sanidad… Y sin querer parecer feminista, ¿os dais cuenta que un politico-hombre va a decidir sobre una cuestión que, por supuesto es de los papás, pero que implica muchos más perjuicios para la mujer? No quiero entrar en el debate de qué hay que hacer ante estos casos, porque creo que no debería haber ni siquiera debate, pues los padres deberíamos tener la libertad de decidirlo, sin juzgar, con RESPETO. Es lo que pienso y lo quería compartir aquí. Una ley de aborto no obliga a abortar, pero una ley que limita el derecho a hacerlo perjudica a mujeres, parejas, familias y a la sociedad en general, que son OBLIGADOS a llevar adelante una decisión en su contra.

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Un texto para debatir

Lo publicó de mimaternidad y otros demonios y me hizo pensar sobre qué «clase» de amor debemos dar a nuestros hijos. Me hizo reflexionar sobre la idea de que hay que tener muy claro que nosotras, las mamás, sólo somos una herramienta para que nuestros hijos construyan su propia vida, a su manera,  tal y como hemos hecho nosotras… Un amor desinteresado, incondicional y sobre todo libre.

A ver qué os parece:

» DECÁLOGO DE LA MADRE SEGÚN LA PSICOGENEALOGÍA

 1.-He parido un hijo que no es mío. Lo entrego al mundo.
 2.-Este hijo no ha venido a cumplir mi proyecto, ni los proyectos de mi árbol genealógico, sino el suyo propio.
3-No lo bautizo con ningún nombre ya presente en el árbol, ni con nombres que le impriman un destino.
 4.-Se lo doy todo, lo crío con afecto, sin dejar de ser yo misma, sin adicción al sacrificio, sino con responsabilidad y desde la libertad.
 5.-Le ofrezco herramientas que ayuden a construir el edificio de su propia vida, pero acepto que tome libremente las que el juzgue adecuadas y rechace las inadecuadas para él. Me doy cuenta que la mejor manera de enseñar a un hijo no es con mítines, ni con límites, sino con el ejemplo.
 6.-Acepto que deje de llamarme “mamá” cuando él lo decida, para pasar a llamarme por mi propio nombre, porque así rompe lazos de dependencia y la relación entre ambos se equilibra.
 7.-Le permito y facilito que tenga un espacio privado e íntimo en la casa que sienta como su propio territorio.
 8.- En cuanto a la elección de sus amistades, de su carrera, de sus actividades de ocio, etc., le escucho, le doy mi parecer, pero no selecciono nada por él, ni le prohibo ni lo obligo.
 9.- Dejo que mi hijo cometa errores, que se caiga, que no sea perfecto. Comprendo que cada fracaso es un cambio de camino y con ellos se crece cada día; si lo protejo demasiado lo bonsaitizo, nunca será adulto.
 10.-Jamás definiré a mi hijo (“es tranquilo”, “eres nervioso”, “es tímido”…), porque entiendo que los niños se forman su autoconcepto a partir de lo que sus padres dicen de él. Le transmito que dentro de él están todas las posibilidades del ser, lo es todo en potencia.»
 Pintura acrílica sobre metal. «Madre e hijo » por Elizabeth Ruch